Es na revista ayacuchana de análisis que se edita mensualmente. Su circulación se realiza en las ciudades de Ayacucho, Huanta y, desde 2009, en el Valle Río Apurímac, Ene y Mantaro. También circula en algunos puntos de Lima, específicamente en distritos como Villa El Salvador, San Juan de Lurigancho y el Cercado de Lima. Pronto: en Ica, Huancayo, Apurímac, Huancavelica.
lunes, 8 de abril de 2013
sábado, 23 de marzo de 2013
Rayado
Para Julio César
Galindo, Procurador Antiterrorista, todos aquellos que no piensan igual como
él, o son terroristas o son colaboradores del terrorismo. Su despropósito ha significado una persecución contra periodistas de la Revista Con Sentido.
De locura. Por segunda vez consecutiva, la
Procuraduría Pública Especializada en delitos de terrorismo, que dirige Julio
César Galindo Vásquez, elevó un recurso de queja a la Fiscalía Superior de
Ayacucho, en espera de anular la resolución de Archivamiento definitivo del
proceso seguido contra nuestro director Carlos Infante por el supuesto delito
de Colaboración con el Terrorismo.
Como se recuerda, en enero del
año 2012, las desafortunadas declaraciones del Ex Ministro Rafael Rey Rey,
acusando de pro senderista a la revista Con Sentido, condujo al Ministerio
Público, a iniciar de oficio una investigación contra el director de este
mensuario por supuesta Colaboración con el terrorismo. El insólito argumento de
la denuncia fue que el Director de la revista, Carlos Infante, había
entrevistado a Osmán Morote Barrionuevo, recluido en prisión por haber sido
dirigente de Sendero Luminoso.
La descabellada denuncia, como
no podría ser de otro modo, fue archivada en octubre del año pasado por la
Primera Fiscalía Supraprovincial de Ayacucho, luego de ocho meses de
investigación. Sin embargo, ni bien fue notificada la Procuraduría
Antiterrorista de esta decisión, Julio Galindo elevó una queja ante el Fiscal
Superior, Alfonso Cornejo Alpacca, con la finalidad de que se disponga la
nulidad del archivamiento.
La Fiscalía Supraprovincial que
despacha el doctor Andrés Cáceres Ortega, obligada a ampliar la investigación
en un período de cinco meses, volvió a pronunciarse a favor del archivamiento
definitivo, añadiendo una serie de jurisprudencias de situaciones similares,
resolución que ha motiva un nuevo recurso de queja firmado por Julio César
Galindo ante la instancia superior del Ministerio Público.
Según entendidos en la materia,
el recurso de queja interpuesto por Galindo podría terminar en un círculo
vicioso, ya que no habría forma de impedir que siga elevando recursos impugnatorios
ante la Fiscalía Superior a no ser que esta instancia confirme el archivamiento.
El factor político
El recurso de queja que
interpuso el procurador Julio Galindo se sostiene en que “moralmente” es
inaceptable que la Revista (v.g. el director), haya entrevistado a un convicto.
Es más, ampara su demanda en supuestas prohibiciones señaladas en el código de
ética de la Federación de Periodistas del Perú, lo que abona a la tesis de la
persecución política.
La Fiscalía, si bien no admitió
la existencia de presiones políticas por parte del Ministerio de Justicia,
tampoco las descartó. Sin embargo, se tiene la versión de varios testigos que
apreciaron un altercado entre un representante de la Procuraduría
Antiterrorismo, que acudió al Ministerio Público, con delegados de la
Defensoría del Pueblo, quienes se apersonaban a conocer los detalles del caso.
Según la fuente, los enviados de Galindo increparon a los funcionarios de la
Defensoría a explicar las razones de porqué defendían a terroristas.
Pero lo más grave de este afán
persecutorio, se manifestó en dos nuevas denuncias presentadas por el señor
Galindo Vásquez ante la Primera y Segunda Fiscalía Penal por los supuestos
delitos Contra la Administración de Justicia y por Obstrucción a la Justicia en
contra de nuestro director Carlos Infante y el responsable de la Unidad de
Investigación, Héctor Oré Ruiz. En ambos casos, el móvil de la denuncia es el
informe periodístico publicado por la revista Con Sentido en diciembre del año
2011 (Ver Edición Nº 32 bajo el título “Relaciones Peligrosas”) sobre el papel
que tuvo un infiltrado que accedía a organizaciones sociales con la finalidad
de comprometer a muchos inocentes en actividades sediciosas.
En dicho informe, Con Sentido
reprodujo parte del texto que obra en el expediente del proceso donde figuran las
claves secretas de un colaborador eficaz y cuyo testimonio habría servido de
base para involucrar a todos los detenidos en distintas operaciones policiales en
el Valle del Monzón, Huanta y Arequipa.
Usando el mismo estilo que hizo
la policía colombiana, cuando capturó una computadora portátil de propiedad de
uno de los dirigentes de las FARC en suelo ecuatoriano, en los operativos
peruanos que se dieron cuenta en el artículo “Relaciones Peligrosas” se utilizó
un chivo expiatorio para comprometer a cocaleros, maestros, dirigentes y hasta
congresistas. Y, lo que es peor, “fabricando” pruebas, según denunciaron los familiares
de los detenidos.
La idea de una operación que
aprehenda a terroristas y narcotraficantes no debería estar empañada por
intereses políticos gubernamentales que aprovechen tales circunstancias para
comprometer a gente inocente y cuyo único delito es divergir de las posiciones
del gobierno, fundamentalmente en el tema de la erradicación de la coca. Este fue
el real sentido del informe periodístico publicado en nuestra revista, que
intentaba alertar a la opinión pública sobre acciones nada democráticas
ejecutadas por cierto sector de las Fuerzas del Orden.
Sin embargo, tal denuncia
mereció la reacción de personajes como Rey Rey y el propio Galindo que recién
hoy, en sus denuncias, pone al descubierto que el tema de fondo de su afán
persecutorio no era la entrevista a Morote sino el haber desenmascarado un
operativo inicuo que mantiene aún a personas inocentes en la cárcel.
Deshonrando a su partido
Julio Galindo, emulando
torpemente al ex senador norteamericano Joseph Mc Carthy, cuyo nombre sirvió
para avivar un fenómeno llamado macartismo en los Estados Unidos, actúa, hoy,
en franca disonancia de lo que postula el partido político Perú Posible del
cual fue su Personero Legal en las elecciones generales del año 2006 o de
Izquierda Unidad, partido al que habría pertenecido en la década de los ochenta.
La idea de vivir en democracia
no puede apartarse ni un milímetro de los márgenes de tolerancia que se debe
tener con las posturas divergentes o con posiciones críticas frente al régimen
que hoy defiende.
La persecución de Galindo
contra la revista Con Sentido no puede continuar en una sociedad que se precia
de democrática, ni contar con el aval de un gobierno que se presenta como
respetuoso, inclusivo y tolerante frente a la crítica. Menos aún, las
instituciones democráticas de la sociedad peruana pueden permitir tamaño abuso.
lunes, 18 de marzo de 2013
lunes, 4 de marzo de 2013
martes, 18 de diciembre de 2012
miércoles, 21 de noviembre de 2012
sábado, 17 de noviembre de 2012
martes, 16 de octubre de 2012
sábado, 13 de octubre de 2012
miércoles, 3 de octubre de 2012
Apreciación Política.
Raúl González.
A propósito de Ayacucho y el MOVADEF…
INTENTANDO ENTENDER AL PERU DEL 2012…
Desde
hace un par de meses vienen ocurriendo cosas extrañas en Ayacucho; realmente
muy extrañas. Parecería que alguien pretende torcer el curso de los
acontecimientos políticos en Ayacucho y, tal vez sin darse cuenta, de todo el
Perú.
Hechos.-
El
día 24 de julio de este año se realizó en Ayacucho un Paro Regional convocado
por el Frente de Defensa del Pueblo de Ayacucho, FREDEPA, de apoyo a los
maestros del CONARE que se encontraban en huelga. Ese día lo relevante no fue
la contundencia del Paro sino dos noticias, aparentemente secundarias, que los
diarios locales se encargaron de difundir.
La
primera: en la zona conocida en Huamanga como El Calvario, la policía “había
detectado a tres individuos sospechosos” que, al darse cuenta de que serían
intervenidos, corrieron y se pusieron a buen recaudo, dejando unas bolsas de
polietileno que contenían fulminantes electrónicos, explosivos de uso militar
C4 y un detonante metálico. El Jefe policial de Ayacucho, Coronel PNP Pedro
Herán, informó de que se trataba de explosivos similares a los de fabricación
rusa que se habían utilizado en el VRAE en sendas emboscadas realizadas a la
policía.
En
la conferencia de prensa que convocó el jefe policial exhortó a la población
para “estar atenta e impedir que en el
Paro se infiltren extraños con el fin de causar daños mayores”,
relacionando, como también lo haría la prensa ayacuchana, al Paro con el
MOVADEF y con los explosivos.
Sin
embargo, nadie explicó cómo lograron escapar los portadores de los explosivos y
nadie dijo que las emboscadas citadas por el Coronel no la hacen los del
MOVADEF sino sus antiguos correligionarios y actuales enemigos: los miembros de
la columna armada del VRAE.
La
segunda noticia: en el distrito de San Juan Bautista se había distribuido un volante
del MOVADEF donde se consignaba la frase “MOVADEF. Prepararnos para la Nueva Jornada de
Conquista del Poder” y donde se decía que ellos son los que dan dirección
política a las luchas de los maestros agrupados en el CONARE.
Como
fácilmente puede comprenderse, los del MOVADEF jamás podrán decir, ni poner en
negro sobre blanco, que se están preparando para “una nueva jornada” para
“tomar el poder”; y aunque se sospeche o se sepa que eso es lo que hacen, nunca
dirán que ellos (MOVADEF) dan dirección a una huelga como la que lideró el
CONARE.
Se
puede colegir entonces que el volante no era del MOVADEF. Sin embargo, los
diarios ayacuchanos no solo reprodujeron el comunicado, que ciertamente
existió, sino que lo manipularon. En la portada del diario Panorama, por ejemplo, reprodujeron el volante en cuestión con el
logo del MOVADEF y, en el interior del mismo diario, volvieron a reproducirlo
sin el logo. ¿Hubo dos volantes? No, el volante en cuestión no tenía el logo y
éste fue colocado por dos de los tres diarios locales.
Un
día antes, en las redes sociales, había circulado profusamente una carátula
fraguada o clonada del diario ayacuchano La
Calle, donde se decía que el diario y la Radio Wari eran los voceros oficiales del MOVADEF y donde se
mencionaba a varios periodistas locales, que fueron así “presentados” como
miembros del MOVADEF; entre ellos el periodista ayacuchano residente en Lima
Pedro Yaranga, uno de los actuales referentes mediáticos en temas relacionados con
el VRAE y el narcotráfico.
La
página fraguada del diario La Calle , como es
obvio, tampoco la hizo el MOVADEF.
Finalmente,
el día 13 de septiembre el diario Correo,
en su edición ayacuchana, informó que en la puerta de la Universidad de
Huamanga se había repartido otro volante del MOVADEF donde se rendía “homenaje”
y reconocimiento a unos “mártires”, todos vivos, a los que se citaba con nombre
y apellido.
Este
volante también resultó falso; a ningún miembro de esta agrupación, por lo
demás, se le hubiera ocurrido redactar un documento donde se nombrara a
dirigentes y amigos.
En
conclusión, desde hace dos meses “alguien” está sembrando “información” en
Ayacucho, y obviamente lo hace porque se encuentra trabajando para crear un
escenario, con “pruebas” tangibles, aunque sean falsas, que les permita barrer
en breve a lo que suponen es la columna vertebral del MOVADEF.
Por
qué y para qué, se sabe. Lo que no se sabe es quién se encuentra detrás de
todos estos escritos, volantes e insinuaciones, quién da las órdenes y cuál es
el plan.
De
acuerdo con la información recogida, no existe un grupo del gobierno ni de los
servicios de inteligencia que se encuentre trabajando para abordar el tema
MOVADEF. No obstante, todo parece indicar que sí existen “iniciativas”
policiales, no conocidas por el Comando, que se preparan para arrasar al
MOVADEF y a todo lo que huela a marxismo o izquierdismo.
Como
suele ocurrir, al no existir planes para abordar los posibles escenarios que el
Perú deberá enfrentar en el mediano y largo plazo, y al constatar que no existe
en el gobierno claridad política al respecto, han aparecido, una vez más, esos
aventureros, con seguridad premunidos de buenas intenciones, que no resolverán
nada sino que solo complicarán más el problema porque echarán leña al fuego.
Y
como para concluir, el pasado 25 de septiembre el Gobernador de Ayacucho
anuncia haber sido amenazado de muerte. ¿Por quién? El sostiene que por el
MOVADEF.
El
tema MOVADEF.-
El
MOVADEF es ciertamente un movimiento político que nace porque así lo deciden
Abimael Guzmán y el Comité Central de Sendero en prisión. Los objetivos: hacer
trabajo político y crear las condiciones para que sus dirigentes salgan libres,
y sentar las bases para Reconstituir el Partido. Eso está claro.
Sin
embargo, hay varias cosas que Guzmán, el Comité Central y los Señores Crespo y
Fajardo no manejarán.
¿Por
qué razón? El movimiento se convierte desde el día de su formación en un
espacio político inexistente en un país donde, tras la aventura senderista, la
totalidad de sus fuerzas políticas renuncian al trabajo político partidario, se
refugian en Lima y gobiernan desde allí; y viven con una paranoia que no les
permite escuchar las palabras cambio social, derechos humanos, etc., que recusa
todo lo que suene a izquierda o marxismo y que, como a mediados del siglo
pasado, comienza peligrosamente a mirar con desconfianza a todo provinciano con
rasgos andinos que protesta o se atreve a levantar algún reclamo.
Fernando
Tuesta por eso habla de un desplome del sistema partidista y sostiene con
corrección que los partidos nacionales son vistos como partidos limeños,
incapaces de entender la realidad distinta y diversa de las regiones y provincias.
Soy
consciente de que al Perú le será muy difícil aceptar que en este MOVADEF,
creado para contribuir con la excarcelación de los líderes del senderismo terrorista
de Guzmán, muchos jóvenes de Puno, Cuzco, Ayacucho, Huancavelica, Junín,
Apurímac, Cerro de Pasco, Huánuco, Tumbes, La Libertad, Cajamarca y el norte
chico de Lima, han encontrado un espacio donde pueden hacer política y trabajar
por intentar cambiar su país.
En
los últimos años he vuelto a recorrer el Perú y he conversado con decenas de
jóvenes, y he constatado, con bastante pesar, que el desprestigio de la clase
dirigente peruana y de sus organizaciones políticas son responsables de que “el
futuro del Perú”, su juventud, ya no crea en ellos y que considere que el
sistema democrático es sinónimo de corrupción y prebendas.
Todos
los días recuerdo lo que no hace mucho me dijo un joven huancavelicano: “Si no
tienes documentos, o te ves envuelto en algún incidente, el policía te detiene,
te mete preso. Si quieres salir, tienes que pagar. Si no lo haces, pasas a la
fiscalía, y el fiscal te pide plata. Si no pagas, vas al juez y él es la última
posibilidad de salir y él también cobra. Todo es así. Si te duele una muela o
te da un cólico vas a la posta médica, pero para que te atiendan tienes que
sacar tu ticket. Si no tienes los seis soles, a nadie le importa tu dolor. Si
necesitas un trabajo en algo del Estado, si no pagas para entrar tienes que
dejarle al jefe tus 200 o 300 soles mensuales”.
Bueno,
muchos de esos jóvenes, están en ese movimiento ideado por quién bañó de sangre
al Perú. Y también algunos antiguos izquierdistas y por cierto que también
bastantes compatriotas resentidos y frustrados de la costa, sierra y selva. Nos
podrá indignar y resultar incomprensible, pero hacen están haciendo lo que los
partidos nacionales no han hecho ni se esfuerzan por hacer.
Aunque
le suene raro a muchos analistas y políticos, en el MOVADEF existen tres
vertientes o posiciones. La hegemónica y más importante es la del Comité
Central senderista con Crespo y Fajardo que trabajan para crear las condiciones
políticas necesarias para una amnistía que le permita excarcelar al mayor
número de sus militantes y, al mismo tiempo, colocar los cimientos para
reconstruir su partido. Sin embargo, la más numerosa es la gente joven,
universitarios y profesores jóvenes que están en el CONARE y que, si bien
gritan “Amnistía”, quieren formar un movimiento nuevo. La tercera, los que han
purgado prisión y están libres y cuya posición política no es , como se cree, monocorde
sino que depende, en la mayoría de los casos, de la forma como fueron tratados
en prisión por el Comité Central; una cuarta vertiente podrían ser los
resentidos y frustrados que también los acompañan pero que no tienen ni voz ni voto.
Un
joven universitario ayacuchano me dijo un día en el bus que nos llevaba de Lima
a Ayacucho, en el que coincidimos e intercambiamos opiniones gracias a un bingo
que se jugaba en el trayecto: “Cuando acabó la guerra de Sendero en todo el
país se creó un vacío político impresionante, parecido al de los años treinta
cuando los partidos de la oligarquía y el civilismo fracasaron y se
desmoronaron. ¿Qué pasó? Surgieron Haya y Mariátegui y cubrieron ese espacio
durante casi cincuenta años. Hasta que llegó Velasco y luego Sendero. Ahora, de
nuevo, se han caído todos los partidos. De ese vacío tiene que salir algo”.
Y
ese algo, quieren crearlo, aunque a nosotros nos disguste y no lo podamos
explicar, desde el MOVADEF.
Este
contingente, mayoritario, hasta donde entiendo, no hace cuestión de Estado por
la “Amnistía” pero sí por esa utopía que es construir “el gran movimiento” que,
sostienen, “sí hará la gran transformación” y eliminará esa corrupción con la
que convivimos desde hace años.
Los
señores Crespo y Fajardo, no discrepan con esta apreciación, pero para ellos lo
más importante es la amnistía y no el movimiento. Esa es la contradicción que
hace que el MOVADEF no sea un movimiento monolítico de pensamiento único donde lo
que dice Guzmán o a sus voceros, se hace. Esa es la pequeña y gran diferencia que en el Perú no se percibe.
Entonces,
cuando hablemos del MOVADEF no solo pensemos en los senderistas terroristas
sino en toda esa parte del Perú que quiere creer en algo, que quiere cambiar el
país pero que solo encuentra, a lo largo y ancho del territorio nacional, como
decía un antiguo locutor deportivo, esa opción porque los partidos políticos
del sistema no presentan las suyas; en toda esa parte del país que reacciona
corporativamente cuando se siente atacada, ninguneada y despreciada.
Es
cierto que si están en el MOVADEF deben asumir el activo y el pasivo
senderista, pero también es cierto que quienes creen en la democracia tienen la
obligación de ganar para la democracia a los que no creen en ella.
Derrotar
al MOVADEF.-
Al
MOVADEF hay que derrotarlo política e ideológicamente porque el llamado
“Pensamiento Gonzalo” considera que la violencia en sí misma es la partera de
la historia y porque considera al ser humano como una variable y no como el fin
supremo de una gesta; por eso Guzmán decía que si el costo de la revolución era
un millón de vidas humanas, él estaba dispuesto a pagar la factura.
El
“Pensamiento Gonzalo”, por lo demás, parte de un diagnóstico equivocado porque
el Perú ya no es una sociedad semifeudal y semicolonial. Además, no pueden
levantar la tesis maoísta de que el nuevo orden social se construye en el campo
porque los campesinos son sus principales enemigos.
Pero
al “Pensamiento Gonzalo” que existe en el MOVADEF hay que derrotarlo por las
buenas; como se combate en una democracia a un adversario.
Las
ideas se combaten con ideas y no con leyes, como por fortuna lo creen y lo
dicen algunos pocos funcionarios de gobierno, y
sin policía ni represión.
La
lucha, como lo han recordado en estos días los policías de la DINCOTE que
capturaron a Guzmán, es política y nadie la asume en el Perú. La policía debe,
sí, estar atenta y lista para actuar el día que decidan coger las armas y
prepararse militarmente. Antes, no.
Si
los aprendices a estrategas de Ayacucho creen que obtendrán su diplomatura en
lucha contrasubversiva deteniendo a todos los que han señalado en los volantes
que reparten como miembros del MOVADEF, se equivocan. Lo único que lograrán
serán dos cosas:
Lo
primero, le enajenarán al Perú, de nuevo, al pueblo de Ayacucho y a todo el Sur
Andino. Lo mismo ocurrió entre 1980 y 1982. Los “sinchis” desataron entonces una
represión contra todo lo que sospechaban que era Sendero y lo único que
lograron fue que crecieran y despertaron la solidaridad de quienes sabían que
los perseguidos eran inocentes.
El
país debe entender que así sea inexplicable, el CONARE reina en el magisterio
ayacuchano y muchos jóvenes se sienten cercanos a ese MOVADEF porque, simple y
llanamente, no están de acuerdo con el Sendero del VRAE, el de los hermanos Quispe
Palomino, que se encuentra en el mismo Ayacucho, a su costado y que pone
bombas, vive del dinero de la coca y mata uniformados cada vez que puede.
El
país también debe entender que este MOVADEF, si tiene como misión crear las
condiciones sociales y políticas para la excarcelación de sus líderes, no puede
poner bombas ni prepararse para una insurrección porque desnaturalizaría su
razón de ser. No pueden ni tirar piedras y menos amenazar con la muerte a nadie.
El
día que Sendero decida volver a las armas, creará otro grupo en forma
clandestina porque saben que en el MOVADEF están infiltrados por todos los
servicios de inteligencia de todas las fuerzas armadas y policiales. Y el día
que decidan matar a alguien lo harán sin decir que son del MOVADEF y que sin
ellos se enteren. Esto es de simple sentido común.
Si
se reprime a la bruta al MOVADEF se habrá renunciado al reto que hoy tiene la
sociedad, el Estado, el gobierno y toda la clase política: demostrarle a esa
parte del país que los mira como una opción, y no como se hace en Lima, como un
peligro, que la democracia es superior al llamado “Pensamiento Gonzalo”.
¿Es
tan difícil demostrarlo? Al contrario, es muy sencillo y solo se necesita
decisión y convicción.
Lo
segundo es más peligroso. Si el plan puesto en marcha en Ayacucho contra el
MOVADEF cristaliza, el Sendero del VRAE será el gran ganador.
El
General Otto Guibovich, ha advertido con lucidez que el Sendero del VRAE es un
partido militarizado que tiene una concepción de Frente Único diferente a la
que tenía el Sendero histórico; es decir, una política de alianzas distinta.
Mientras para Guzmán en el Frente Único solo debían estar los que pensaban como
ellos, en el PCP-VRAE consideran que pueden participar todas las fuerzas políticas
y clases sociales del país, incluso la burguesía nacional y, sin discriminación
alguna, todas las izquierdas, obviamente también al MOVADEF.
Bueno
pues, si en el país se decide golpear a la bruta al MOVADEF y se comienza por
Ayacucho, como se viene haciendo, los hermanos Quispe Palomino tendrán la gran
oportunidad de alcanzar lo que hoy no puede lograr ni el mismo Abimael Guzmán:
la reunificación de Sendero en un Perú que no es el de los años 80.
Lima,
26 septiembre 2012.
viernes, 14 de septiembre de 2012
miércoles, 12 de septiembre de 2012
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